Cinco etapas, ningún atajo.
El esquema se ajusta con matices a cada línea de servicio. La estructura básica permanece porque demostradamente funciona y porque saltarse pasos sólo trae sorpresas evitables.
Diagnóstico inicial.
Entrevista en profundidad de 90 minutos con consultor sénior. Devolución escrita en 5 días laborables con marco de objetivos, criterios de éxito y plan a 16 semanas.
Mapa del terreno.
Investigación sectorial específica para el cliente. Identificación de empresas y posiciones objetivo. Construcción documentada de la red comercial activa con calendario.
Activación.
Preparación de materiales: dossier ejecutivo, CV en formato adecuado, perfil público actualizado. Inicio de las primeras conversaciones objetivo siguiendo el plan acordado.
Negociación.
Acompañamiento técnico en procesos avanzados: asesoría jurídico-laboral sobre condiciones contractuales, gestión de contraofertas si surgen, calibración emocional.
Aterrizaje posterior.
Dos sesiones de calibración tras el cierre del programa: una a los 30 días (aterrizaje) y otra a los 100 días (consolidación en el nuevo rol). Sin reloj.